Tabla de contenidos:
El género Acer pertenece a la familia de las Aceráceas y está representado por unas 150 a 200 especies e innumerables variedades y cultivares, que habitan en las zonas templadas del hemisferio Norte, la mayoría en Asia, aunque pueden encontrarse especies en Europa y Norteamérica.
Debido a las grandes diferencias que hay entre las diversas especies (color de las hojas y del tronco, tipos de hojas, etc.) y a que muchas de ellas en realidad son híbridos naturales, su clasificación es un tanto complicada y a lo largo de la historia de la botánica ha habido muchas confusiones y discusiones que aún hoy en día se mantienen.
En general, podríamos decir que las especies japonesas y orientales suelen ser árboles pequeños y con las hojas de formas más bellas y delicadas que las especies americanas y europeas.
Dónde ubicar mi Arce japonés
Cultiva tu arce palmatum en el exterior durante todo el año, pero evita el sol directo, especialmente en verano y durante las horas de mayor calor, ya que sus hojas se queman fácilmente con el sol o el viento seco. El lugar ideal es una zona fresca con penumbra o semisombra y mucha claridad.
Aunque el arce palmatum soporta bien el frío, debes estar atento a las heladas fuertes por debajo de -10ºC. No lo protejas en un invernadero o dentro de casa, ya que necesita sentir el frío invernal para que la primavera despierte sus yemas en reposo. Si lo proteges demasiado y la temperatura es muy suave o templada, podría brotar antes de tiempo, lo que lo debilitaría.
Una vez que encuentres el lugar adecuado para el arce, no lo muevas, ya que se resiente con los traslados, especialmente si son frecuentes.
Cómo regar un arce japonés
Debes regar cada vez que la superficie de la tierra esté seca. Hazlo a fondo, hasta que el agua salga abundantemente por los agujeros de drenaje de la maceta. Para prevenir el exceso de humedad que puede pudrir las raíces, evita que la tierra esté constantemente encharcada.
El arce japonés no tolera la sequía; sus raíces necesitan una humedad regular y constante. Por lo tanto, no dejes que la tierra se seque completamente. Este árbol es muy sensible al exceso de calor y al aire seco, lo que puede causar el marchitamiento de las hojas o que sus puntas se quemen y se vuelvan marrones.
Es recomendable utilizar una regadera con agujeros muy finos para que el agua penetre mejor en la tierra y lo haga con suavidad.
No debes pulverizar las hojas ni mantener ambientes excesivamente húmedos de forma artificial, ya que esto puede provocar la aparición de hongos. Si decides pulverizar, hazlo con mucha precaución y solo si has aplicado los tratamientos fungicidas correspondientes en primavera y otoño. Nunca pulverices el árbol cuando esté en floración, ya que las flores se marchitarán prematuramente.
NO debemos regar un árbol cultivado en el exterior después de una helada o cuando haya riesgo de heladas.
Más información sobre cómo regar un bonsái
Cómo y cuándo abonar tu bonsái Arce japonés
Abona con frecuencia usando un abono orgánico de calidad, especialmente durante la época de crecimiento vigoroso, que va desde la primavera hasta el otoño. Durante el invierno y los días más calurosos del verano, reduce la cantidad de abono, ya que el crecimiento es escaso o nulo en esas épocas.
Para reducir el tamaño de las hojas, además de asegurar una buena exposición al sol, usa abonos más ricos en fósforo (P) y potasio (K) que en nitrógeno (N). Esto no solo limita el desarrollo de las hojas, sino que también promueve la fructificación.
Recuerda que no debes:
- Abonar un árbol recién trasplantado; espera hasta que brote.
Trasplante del bonsái Arce japonés
Durante el comienzo de la primavera, trasplanta tu arce palmatum cada 1 o 2 años debido a la gran cantidad de raíces que desarrolla, justo antes de que empiece la brotación, cuando los brotes están hinchados. En ejemplares viejos, el trasplante puede hacerse cada 3 años.
Durante el trasplante, es importante sanear cualquier parte de raíces podridas y podar las ramas no deseadas para reducir la copa. Si la poda de raíces es significativa, elimina hojas en la misma proporción que las raíces eliminadas. Si dudas sobre la cantidad de raíces a podar, una guía segura es dejar un 1/3 más de volumen de raíces que de copa. Siempre es preferible consultar a un experto o no podar ninguna raíz hasta estar seguro.
No es obligatorio, pero usar hormonas de enraizamiento con fungicida puede facilitar el éxito del trasplante al estimular el desarrollo de las raíces. Haz el trasplante lo más rápido posible y evita que las raíces se sequen por estar demasiado tiempo en contacto con el aire.
Una buena mezcla de sustrato para un arce podría ser una tierra ligeramente ácida con un 20% de arena de grano grueso o material equivalente (tierra volcánica, etc.), 20% de turba y 60% de mantillo, o cualquiera de las mezclas preparadas disponibles en tiendas especializadas. Debe ser una mezcla con excelente drenaje. Para algunas variedades de arce japonés, como:
- var. atropurpureum
- var. dissectum atropurpureum
- var. dissectum viridis
la mezcla debe ser más ácida (pH alrededor de 5,7).
Es crucial usar tierra nueva y limpia, nunca reutilizada de otros cultivos, para evitar contaminaciones (hongos, enfermedades, plagas, etc.) que podrían haber afectado a otros árboles.
Las macetas ovaladas o rectangulares esmaltadas con bordes suaves son una buena elección. Después del trasplante, protege el árbol durante un par de meses en un lugar bien iluminado, pero evitando la exposición directa al sol.
Poda de arce japonés
La época más adecuada para la poda de ramas es después de la caída de las hojas, durante el otoño o el invierno.
Debido a su rápido crecimiento, es necesario pinzar el arce 2 o 3 veces durante el verano. Realiza el pinzado sobre los brotes nuevos, reduciéndolos a 2-3 hojas, y siempre que estas hayan madurado. Esto ayuda a equilibrar su vigor.
Para mantener la forma del árbol, elimina inmediatamente los brotes de ramas nuevas no deseadas tan pronto como aparezcan. Cualquier chupón (vástago que nace de la base) debe eliminarse inmediatamente para evitar que le reste vigor.
La poda como técnica de modelado implica dejar crecer las ramas y podar según la dirección deseada. Como las yemas son opuestas, los brotes serán dobles, así que debes eliminar el brote no deseado para dirigir la nueva rama en la dirección correcta. Esta técnica aumenta la ramificación en la dirección elegida.
Si al cortar una rama, la defolias (dejando solo el pecíolo, la parte que une la hoja con la rama), o solo defolias sin podar, conseguirás brotes desde el interior y renovarás las ramas. La mejor época para esto es después de la brotación de la primavera, con la hoja madura. Es importante pinzar las puntas de las ramas para evitar que broten solo por el ápice.
En ocasiones, cuando las hojas son muy grandes, puedes recortarlas hasta el tamaño deseado. Sin embargo, lo ideal es el cultivo exterior con una buena exposición luminosa sin sol directo.
El arce suele modelarse en varios estilos, siendo los más frecuentes: Moyogui (recto informal), Yose-Ue (bosque a partir de un solo ejemplar), estilos multitronco y todos los estilos de árboles con piedras.
Elimina las hojas marchitas para evitar la aparición de hongos. Las ramas no deseadas o secas pueden eliminarse en cualquier momento.
Nunca podes drásticamente si el árbol no está sano y vigoroso.
Además de podar para modelar, debes podar para conseguir una estructura que permita la llegada de la luz a todas las ramas, permitiendo que todas las hojas realicen la fotosíntesis.
En general, debes quitar:
- Todos los brotes de la base del tronco.
- Las ramas que se cruzan.
- Las ramas opuestas.
- Las ramas que crecen muy verticales o hacia el interior del tronco.
Durante el trasplante, no podes drásticamente las raíces. Poda solo las raíces más gruesas, dejando las más finas, y aprovecha para podar las ramas no deseadas. Si dudas sobre la cantidad de raíces a podar, deja un 1/3 más de volumen de raíces que de copa. Siempre es preferible consultar a un experto.
Entre la poda de ramas y el trasplante, debe haber un intervalo mínimo de 3 semanas para no acumular demasiadas operaciones agresivas a la vez.
Recuerda que la poda, el pinzado o la defoliación solo deben realizarse si el árbol está sano.
Alambrado de tu Acer palmatum
El alambrado del arce palmatum debe realizarse preferiblemente durante el invierno y el comienzo de la primavera, cuando no tiene hojas. No obstante, también se puede modelar mediante una planificación de podas a lo largo de varios años.
Es recomendable usar alambre recubierto de papel para no dañar la corteza de las ramas y el tronco, ya que es muy delicada. Manipula las ramas con cuidado debido a su fragilidad y vigila las marcas del alambre en la corteza, dado que el árbol engorda y crece rápidamente. El alambre debe retirarse durante el otoño del mismo año en que se colocó o en el momento en que comiencen a aparecer marcas en la corteza.
Un árbol con exceso de alambre pierde su aspecto natural y no es un mejor ejemplar de bonsái. Por favor, utiliza alambre solo cuando otras técnicas de modelado no puedan aplicarse o no hayan conseguido los efectos deseados.
Enfermedades y plagas más comunes del bonsái Arce japonés
El arce es una especie bastante resistente, incluso a los cambios meteorológicos y la contaminación atmosférica, pero es especialmente sensible a:
-
Ácaro de las agallas de las hojas de arce: Este ácaro microscópico aparece al comienzo del verano y chupa la savia, produciendo granos abultados en el haz de las hojas, de color amarillo o rojo. A veces, se desarrolla un recubrimiento velloso en lugar del abultamiento. No hay tratamiento efectivo contra esta plaga, aunque no perjudica al árbol. Solo se pueden eliminar las hojas afectadas.
-
Hongos: Son especialmente dañinos en las raíces, obstruyendo los conductos que transportan la savia bruta y provocando la muerte del árbol, siendo imposible combatirlos. También pueden aparecer manchas negras en las hojas, causando su caída. Es necesario recoger las hojas afectadas de inmediato para evitar la propagación de la enfermedad. Los hongos también pueden matar ramas, que parecen normales pero con yemas que no brotan. La solución es podar hasta la madera vieja y esperar a que vuelva a brotar. Los problemas con hongos se previenen regando adecuadamente (dejando secar la superficie de la tierra entre riegos), evitando pulverizar las hojas y aplicando tratamientos preventivos fungicidas en primavera y otoño.
-
Marchitamiento, amarillamiento y caída de hojas: Estos problemas son causados por un exceso de riego (amarillamiento) o por falta de riego (caída).
-
Pulgón: Similar a la cochinilla, es un insecto chupador de savia, generalmente de color marrón o negro, de unos 3 mm de longitud. Se agrupa en los brotes tiernos en colonias densas protegidas por hormigas que recolectan el rocío meloso que secretan.
Si es necesario usar algún tratamiento fitosanitario, debe ser específico contra la plaga o enfermedad y aplicado de manera constante hasta su eliminación completa.
Recuerda que un cultivo adecuado de nuestro árbol evitará el uso de productos químicos, que pueden:
- Representar riesgos para nuestra salud.
- Generar un gasto innecesario.
- Contaminar el medio ambiente.
¿Cuándo y por qué se pone rojo el Arce japonés? Los colores de otoño
El cambio de color es uno de los grandes atractivos del Arce japonés. En España, el follaje vira normalmente entre mediados de octubre y mediados de noviembre, con variaciones según la altitud, la latitud y el clima local — antes en zonas frías de montaña y más tarde en la costa mediterránea.
El proceso es bioquímico: cuando llegan las noches frescas (por debajo de 10 °C) y los días siguen siendo soleados, la clorofila se descompone y dejan de producirse pigmentos verdes. Entonces se hacen visibles los pigmentos que estaban "escondidos" todo el verano: los carotenoides (amarillos y naranjas) y, sobre todo en el arce, las antocianinas (rojos y violáceos), que el árbol sintetiza activamente como defensa antioxidante en respuesta a la luz fría.
Un buen año de colores requiere la combinación de tres factores: frío nocturno + sol diurno + humedad ambiental suficiente. Los otoños cálidos y secos producen colores apagados y caídas prematuras. Los otoños fríos, soleados y con lluvias suaves son los que dan los rojos más espectaculares.
No todos los cultivares dan el mismo rojo: Bloodgood, Atropurpureum, Osakazuki y Sango-kaku destacan por la intensidad cromática. Los Acer palmatum verdes (variedad típica) suelen virar al amarillo-naranja con tonos rojizos finales.
En la cultura japonesa, contemplar los arces en otoño tiene nombre propio: momiji gari ("caza de arces"). Es una tradición milenaria equiparable al hanami de los cerezos en primavera, y forma parte del valor cultural y simbólico que ha hecho del Arce japonés una de las especies más apreciadas como bonsái.
Reproducción / multiplicación de un arce japonés
En general, es muy fácil reproducir arces, especialmente mediante semillas y acodos. Aquí se detallan las principales técnicas:
Arce desde semilla
Se siembran en primavera, inmediatamente después de su recogida. Es recomendable sumergirlas en agua durante 2 días antes de sembrarlas. Suelen germinar a temperaturas entre 10-15ºC.
Arce desde acodo aéreo
Se realiza desde el principio de la primavera hasta el comienzo del verano.
Arce desde esqueje de rama
Estos esquejes se recogen con talón desde el final de la primavera hasta el principio del verano. Deben plantarse directamente en macetas con arena y con algo de calor de fondo (no superior a 15ºC) para acelerar el proceso, y por supuesto, utilizando hormonas de enraizamiento. La ventaja de este método es que se pueden obtener ejemplares exactamente iguales al original.
Arce desde esqueje de raíz
Se cortan trozos de raíz de unos 10 cm de longitud y más de 10 mm de diámetro, colocándolos horizontalmente sobre la tierra y cubriéndolos ligeramente.
Más información sobre el Arce japonés (Acer palmatum)
Algunas de las especies de este género que se utilizan para modelar bonsái son:
- Acer shirasawanum K.
- Acer sieboldianum Miq.
- Acer spicatum Lam.
- Acer trautvetteri Med.
- Acer opalus M. (acirón, orón)
- Acer pseudoplatanus L. (arce blanco, arce falso plátano, plátano de sombra, árbol de las hélices)
- Acer japonicum Thunb. ex Murray (arce afelpado japonés, arce japonés)
- Acer triflorum K. (arce asiático trifloro)
- Acer saccharum M. (arce azucarero)
- Acer cappadocium Gle. (arce de Capadocia)
- Acer griseum P. (arce chino gris)
- Acer circinatum P.
- Acer henryi P.
- Acer carpinifolium Sie.&Zuc. (arce de hojas de carpe)
- Acer cissifolium K. (arce de hojas de enredadera)
- Acer crataegifolium Sie.&Zuc. (arce de hojas de espino)
- Acer neglectum (arce italiano, arce híbrido de Zoeschen)
- Acer palmatum Thunb. (arce japonés, arce palmado, arce japonés de montaña)
- Acer miyabei Max. (arce japonés de Miyabe)
- Acer ginnala Max. (arce de Manchuria, arce ruso)
- Acer campestre L. (arce menor, arce común, arce silvestre, moscón)
- Acer monspessulanum L. (arce de Montpellier)
- Acer negundo L. (arce negudo, arce hoja de fresno)
- Acer maximowiczianum Miq. (acer de Nikko)
- Acer macrophyllum P. (arce de Oregón)
- Acer davidii F. (arce del Padre de David)
- Acer pensylvanicum L. (arce de Pensilvania)
- Acer saccharium L. (arce plateado)
- Acer platnoides L. (arce real, acirón)
- Acer rubrum L. (arce rojo, arce rojo americano)
- Acer capillipies Max. (arce rojo japonés)
- Acer rufinerve Sie.&Zuc. (arce rufinerve japonés)
- Acer buergerianum Miq. (arce tridente, arce de tres lóbulos)
- Acer velutinum B. (arce de Van Volxem)
El Acer palmatum es a veces confundido con el Acer japonicum porque ambos se denominan arce japonés en comercios y viveros. El Acer palmatum es un árbol caduco originario de Japón, Corea y China. Puede alcanzar una altura de unos 8 metros (aunque algunos ejemplares viejos en Japón han llegado a medir hasta 25 metros) y tiene un rápido crecimiento.
- Tronco: corteza lisa, verde cuando es joven y parda o grisácea con estrías pálidas cuando es adulto. Las ramas surgen de cada nudo en dirección opuesta.
- Hojas: pequeñas, opuestas, palmeadas con 5 lóbulos (a veces hasta 7 o 9), con una punta fina y estrecha, borde dentado, de color rojo púrpura en primavera, con matices del rojo al dorado en otoño, y verde el resto del año, dependiendo de la variedad.
- Flores: pequeñas y arracimadas, generalmente rojas o cremas, que aparecen al comienzo de la primavera antes de las hojas.
- Frutos: sámaras pequeñas que maduran en septiembre, facilitando su dispersión por el viento.
Existen tres subespecies de Acer palmatum:
- subsp. palmatum: Hojas de 3 a 6 cm, divididas en 5 a 7 lóbulos. Hábitat: Japón y suroeste de Corea, a partir de 1100 metros de altitud.
- subsp. amoenum: Hojas de 7 a 10 cm, divididas en 7 lóbulos. Hábitat: Islas de Honshu, Shikoku y Kyushu en Japón, costa suroeste de China y Corea.
- subsp. matsumurae: Hojas, flores y frutos más largos que la subsp. palmatum, con hojas divididas en 7 a 9 lóbulos. Hábitat: bosques de montaña de Japón, a más de 1300 metros de altitud.
Hay más de 250 variedades y cultivares de Acer palmatum divididos en 7 grupos: Amoenum, Palmatum, Matsumurae, Linearilobum, Dissectum, Dwarf y Otros. Las variedades más empleadas en bonsái incluyen:
- Grupo Amoenum: var. osakazuki.
- Grupo Palmatum: var. aoyagi, var. arakawa, var. atropurpureum, var. chishio, var. deshojo, var. kagiri nishiki, var. sango kaku, var. seigai.
- Grupo Matsumurae: var. beni shi en.
- Grupo Dissectum: var. disectum, var. disectum atropurpureum, var. disectum garnet.
- Grupo Dwarf: var. seigen, var. kashima.
El género Acer es muy utilizado en jardinería por el color de sus hojas en otoño y primavera, debido a la gran cantidad de azúcares en su savia. Cultivado como bonsái, es popular entre los aficionados por su facilidad de adaptación y su tendencia a desarrollar una buena base de tronco y nebari rápidamente. Es uno de los símbolos de Japón, especialmente el Acer palmatum.
El nombre del género, Acer, proviene del latín "acer", relacionado con el griego "ákastos" y el indogermánico "ac" (punta, afilado), refiriéndose a la dureza de su madera, utilizada para fabricar lanzas. El término "palmatum" hace referencia a la forma de palma de sus hojas.
Aunque originario de China, Japón y Corea, el arce japonés es considerado indígena exclusivamente de Corea por los coreanos. La madera de los arces ha sido utilizada desde la antigüedad para fabricar diversos objetos, y sus flores sirven de alimento a muchos insectos y abejas. Del Acer saccharum se extrae el sirope de arce.
Su cultivo es ornamental para parques y jardines.
Preguntas frecuentes sobre el bonsái Arce japonés
¿Dónde plantar un Arce japonés?
El Arce japonés (Acer palmatum) prefiere una ubicación en exterior con sol filtrado o semisombra, protegido del sol directo intenso del mediodía en verano y de los vientos secos. Su sustrato debe ser ligeramente ácido, bien drenado y con buena materia orgánica. En climas mediterráneos secos como Madrid es preferible cultivarlo bajo malla de sombreo del 35-50% durante junio-agosto y trasladarlo a pleno sol en primavera y otoño para potenciar los colores.
¿Cuánto tiempo tarda en crecer un Arce japonés?
El Arce japonés es de crecimiento lento. Como árbol de jardín alcanza 4-8 metros en 20-30 años. Como bonsái, partiendo de un esqueje o semilla puedes tener un ejemplar trabajable en 5-7 años para shohin pequeño y 10-15 años para uno de tamaño medio bien ramificado. La paciencia es parte del cultivo: cada año el tronco engorda solo unos milímetros y la ramificación fina requiere temporadas sucesivas de pinzado y defoliado.
¿Cuándo se pone rojo el Arce japonés?
El cambio de color ocurre típicamente entre octubre y mediados de noviembre en España, según la altitud y el clima local. El proceso lo desencadena la combinación de noches frías (por debajo de 10 °C) más días soleados: la clorofila se descompone y los pigmentos antocianinos (rojo) y carotenoides (amarillo/naranja) se hacen visibles. Cultivares como Bloodgood, Osakazuki, Atropurpureum o Sango-kaku ofrecen los rojos más intensos. El año será especialmente vistoso si combina otoño frío, soleado y húmedo.
¿Qué clima necesita el Arce japonés?
El Arce japonés prospera en clima templado y húmedo, con inviernos frescos y veranos no demasiado calurosos ni secos. Tolera heladas suaves (hasta -10 °C/-15 °C en ejemplares aclimatados) y exige cierto frío invernal para iniciar correctamente el ciclo vegetativo. En climas mediterráneos cálidos y secos sufre con el calor del mediodía estival y con el aire seco — necesita semisombra, riego abundante y sustrato fresco. No es planta de interior.
Puedes sugerirnos tu especie preferida para incluirla en esta
sección o también puedes enviarnos material para añadir a nuestras
fichas: info@bonsaikido.com
Si quieres aprender y saber más sobre bonsai, inscríbete a
nuestros cursos de Bonsái en nuestra escuela online.
Artículos publicados:

Cómo vive de un árbol / bonsai.
Dudas frecuentes con un bonsai.
Fichas de bonsai por especie.
Consejos generales para cultivar un bonsai.
Curso Gratuito de Bonsai, una guía básica de bonsai.
Sugiérenos cualquier asunto que te
gustaría para próximos artículos e intentaremos tratarlo lo antes
posible.
Te ayudamos a cultivar y diseñar un Bonsai o a mejorar los resultados de los bonsais que ya tengas, y por eso ponemos a tu disposición nuestro equipo de profesionales expertos. Contacta ahora con nosotros
También te puede interesar
Cursos de Bonsai
Si quieres aprender el Arte del Bonsai, y crear tus propios diseños, no pierdas más tiempo con libros, revistas o páginas con información escasa o poco clara. Nosotros compartiremos contigo todas nuestro conocimiento sobre el mundo de los bonsais.
Nuestros grupos se adaptan a tus necesidades con un amplio horario de lunes a viernes, de mañana y tarde. Sábados y domingos también, en horario de mañana.
Busca tu Curso de Bonsai en Madrid.

